Siempre he criticado a las mujeres que se dejan maltratar y meses atrás me llenaba la boca con decir “que ilusa es ella” (bueno tal vez con otras palabras) pero he cambiado de opinión y quiero compartir con ustedes el motivo de ese cambio.
Un día charlábamos un grupo de mujeres sobre una vecina que se deja maltratar por su esposo, y q pareciera que hasta le hace falta cuando este no la ha golpeado. Después de diferentes comentarios una de las presentes dijo “ay si, tan tonta, si fuera yo ya lo habría dejado hace mucho” y al analizar el comportamiento de dicha persona supe que no sería así, ella al igual que la vecina estuviera aguantando esos maltratos. Y bueno luego cambiamos de tema.
Esa noche recostada en mi cama reflexionaba sobre lo sucedido durante esa conversación, realmente había funcionado como confrontación a mi vida. Todo el tiempo yo había hecho comentarios similares a los que había escuchado por la tarde, sin embargo no se si estando en esa situación me defendería o simplemente colocaría el rostro. y esto no se aplica sólo a la violencia domestica si no a todas la áreas de nuestra vida. Esa experiencia me llevó a concluir algo q todos sabemos pero que rara vez vivimos “es importante que antes de opinar sobre determinado tema tengamos la solvencia moral y la completa seguridad de que no caeríamos en lo mismo”. Al final … quiénes somos para estar juzgando?
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ResponderEliminarA veces la critica es sólo el reflejo de nuestro espejo que pocas veces podemos ver.
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